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CITEL: Orígenes, Reuniones y Realizaciones

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Foro conjunto UIT/CITEL: Posibilitando un ambiente de negocios para las TICs en la Región de las Américas tendrá lugar en la Sede de la OEA en Washington, DC, Estados Unidos de América, el 21 de abril de 2008
XI Reunión del CCP.II tendrá lugar del 22 al 25 de abril de 2008 en la Sede de la OEA en Washington, DC, Estados Unidos de América

 

Primera Parte:

Segunda Parte:

Tercera Parte:

 

CITEL: Sus Orígenes

La Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL) es la entidad asesora en telecomunicaciones de la Organización de los Estados Americanos (OEA), establecida, la CITEL, al amparo del Artículo 52 de la Carta de la OEA. El origen de la OEA, integrada por 35 países, se remonta al Congreso de Panamá, que tiene la primera expresión concreta del ideal de un continente unido concebido originalmente por el Libertador Simón Bolívar, quien convoca el Congreso de Panamá para realizarse del 22 de junio al 15 de julio de 1826. El Tratado de Unión, Liga y Confederación perpetua del Congreso de Panamá se firmó el 15 de julio de 1826, por lo que se sitúa a la OEA en la organización regional más antigua del mundo.

PRIMERA PARTE

La Conferencia Internacional Americana y las
Comunicaciones Eléctricas al final del Siglo XIX
.

El 24 de marzo de 1890, la primera Conferencia Internacional Americana adoptó dos resoluciones: una sobre comunicaciones del Atlántico y otra sobre el Pacífico. En el resolutivo décimo-cuarto de la primera mencionada se recomienda, a los dieciocho países participantes, el fomento de líneas cablegráficas que liguen directamente a los países representados en la Conferencia, con servicios regulares y tarifas equitativas.

En el acuerda de la segunda resolución, la Conferencia recomendó a los Gobiernos que colindan con el Océano Pacífico, fomentar entre sí las comunicaciones marítimas, telegráficas y postales y que se subvencione a la empresa que una los puertos principales de las naciones que confinan con el Pacífico por medio de un cable telegráfico submarino, cuyos extremos serían, inicialmente, el puerto de San Francisco, Estados Unidos, y Valparaíso, Chile.

Creación de la Comisión Interamericana de Comunicaciones Eléctricas

El 2 de mayo de 1923, la Quinta Conferencia Internacional Americana, establece la Comisión Interamericana de Comunicaciones Eléctricas, considerada la antecesora de la actual CITEL, cuyo fin primordial fue el establecer la cooperación entre los Estados Americanos, en cuanto a comunicaciones eléctricas.

La primera Conferencia Interamericana de Telecomunicaciones Eléctricas de la Unión Panamericana, como se llamaba la actual OEA en ese entonces, se realizó en la ciudad de México del 27 de mayo al 22 de julio de 1924 y fue presidida por el Presidente de México, General Alvaro Obregón. El 21 de julio fue subscrita una Convención, que contenía 27 artículos y establecía, entre otros, los siguientes principios: reconocía que las comunicaciones son parte esencial de servicio público, creaba un sistema interamericano de comunicaciones eléctricas terrestres, daba pautas sobre la correspondencia y sus tasas, creaba un instituto para reunir, coordinar y publicar toda clase de informes relativos a las comunicaciones eléctricas y aquellos que fuera de interés de los países americanos.

Acuerdos Sudamericanos de Radiodifusión

En 1934 se crea la Unión Suramericana de Radiodifusión con sede en Montevideo, Uruguay y se inicia una serie de reuniones para lograr acuerdos en la radiodifusión, tales como la primera Conferencia Regional Suramericana (28 de marzo- 10 abril de 1935, Buenos Aires) de la que surge el Acuerdo Suramericano de Radio; la Conferencia Regional de Radiocomunicaciones (15-29 marzo de 1937, Habana); la segunda Conferencia Regional Suramericana de Radiocomunicaciones (7-20 junio de 1937, Río de Janeiro) durante la cual se suscribe el segundo Acuerdo Suramericano de Radio y la tercera (12-17 enero de 1940, Santiago) que revisó el Acuerdo firmado en Río de Janeiro.

El segundo Acuerdo Suramericano de Radio constaba de 21 artículos que versaban sobre la cooperación internacional para transmisión internacional de programas culturales, artísticos y literarios; patrones técnicos en la planificación y operación de estaciones nacionales e internacionales de radiodifusión, así como registro y utilización de frecuencias. Establecimiento de estaciones para la seguridad marítima y aérea y estaciones de radioaficionados, así como la reserva de la banda de 59 a 60 MHz para experimentos científicos de los radioaficionados.

Conferencias sobre Radiocomunicaciones y Creación de la Oficina Interamericana de Radiocomunicaciones (O.I.R.)

La primera Conferencia Interamericana de Radiocomunicaciones se realizó en la Habana del 1 de noviembre al 13 de diciembre de 1937, al fin de la cual, se suscribieron cuatro documentos:

De los documentos anteriores sobresalen las siguientes decisiones:

La Segunda Conferencia Interamericana de Radiocomunicaciones se realizó en Santiago de Chile, del 18 al 26 de enero de 1940. Estuvieron representados 18 países. Por primera vez en una Conferencia Interamericana se estudió lo relacionado con los radioaficionados de la Región.

Se formaron cinco comisiones:

La Comisión Técnica revisó las tablas de asignación de frecuencias contenidas en la Convención de 1937, para conformarlas con las tablas del Reglamento General de Radiocomunicaciones aprobado en El Cairo en 1938; además, estudió el uso de normas más avanzadas para las comunicaciones de navegación aérea.

La Comisión Jurídica recomendó estudios para enmendar la vigente Convención sobre Radiocomunicaciones y aprobó resoluciones sobre el intercambio de informaciones meteorológicas y sobre la continuación de los servicios de auxilio por radio a la navegación aérea.

La Comisión Jurídica reiteró el principio establecido por el Arreglo, que permite el intercambio internacional, por parte de las estaciones de radioaficionados en los respectivos países, de mensajes emanados de terceras personas, bajo ciertas condiciones y resolvió que cada uno de los países americanos debía reiterar recíprocamente el principio de la libertad en las radiocomunicaciones autorizadas para efectuar un servicio público.

La Tercera Conferencia Interamericana de Radiocomunicaciones se realizó en Río de Janeiro, Brasil, del 3 al 25 de septiembre de 1945. Esta Conferencia produjo una Convención que actualizó la Convención firmada en La Habana el 13 de diciembre de 1937. La Convención de Río de Janeiro fue suscrita el 27 de septiembre de 1945 por 22 países: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Estados Unidos de América, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela. Estuvieron presentes representantes de las Bahamas y de Terranova y un Observador por las Colonias Británicas en las Antillas.

La Convención tenía 34 artículos en 8 capítulos. Los más notables eran:

Se establecía la Unión Interamericana de Telecomunicaciones con una oficina en la Habana, Cuba (O.I.T) y dentro de la Unión Panamericana (hoy Organización de los Estados Americanos OEA).

Entre las atribuciones y obligaciones de la O.I.T. estaban: hacer recomendaciones sobre el uso de las radiofrecuencias, recibir y circular documentos sobre material técnico, tratados, leyes, datos estadísticos. Mantener un departamento especializado en la radiodifusión en general; publicar recomendaciones sobre normas y la utilización más eficiente del espectro radioeléctrico; publicación cuatro veces por año de un Boletín sobre cambios de personal, administración, reorganización y nuevas leyes; circular propuestas para las conferencias interamericanas de telecomunicaciones, asesorar y asistir a los gobiernos que lo soliciten; someter un informe anual de actividades.

El presupuesto de la O.I.T se pagaría a través de la Unión Panamericana (hoy Organización de los Estados Americanos, OEA) mediante cuotas fijadas en seis categorías con unidades asignadas, respectivamente, de: 25, 20, 25, 10, 5 y 3 unidades. Los gobiernos podían seleccionar a voluntad la categoría de su contribución.

La Cuarta Conferencia Interamericana de Radiocomunicaciones se efectuó en la ciudad de Washington, Distrito de Columbia, Estados Unidos de América, del 25 de abril al 9 de julio de 1949.

Delegaciones de 19 países participaron: Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, El Salvador, Ecuador, Estados Unidos de América, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

La Conferencia reconoció la necesidad de realizar un estudio de los problemas de telecomunicaciones en Latinoamérica por lo que recomendó la convocatoria de una Conferencia Plenipotenciaria Interamericana de Telecomunicaciones a realizarse en Montevideo, República Oriental del Uruguay, en 1952, y con el fin primordial de considerar una revisión a los Convenios y sus Anexos, de La Habana(1937), Río de Janeiro(1945) y a los Acuerdos y sus Anexos, de Santiago de Chile (1940) y Washington (1949). Esta Conferencia estaría precedida por una Conferencia Internacional de Telecomunicaciones que se realizaría en Buenos Aires, Argentina, en el mismo año.

Los participantes firmaron el Acuerdo Interamericano de Radiocomunicaciones el 9 de julio de 1949. Este Acuerdo reemplazó al anterior firmado en Santiago de Chile en 1940 y tenía como objetivo el asignar frecuencias a las estaciones, que por su propia naturaleza pudieran causar interferencias.

El Acuerdo constaba de 13 artículos con tablas de asignación de frecuencias y distribución de bandas, para los servicios de radiodifusión, móvil marítimo, radiotelegráfico móvil marítimo, estaciones policiales, aeronáutica, identificación de estaciones de radiodifusión, radio aficionados, meteorología, control, supresión de interferencias, etc.

Además, contenía dos apéndices sobre normas técnicas y declaración, resoluciones y recomendaciones.

La Resolución No. 5 relativa a tarifas contenía en detalle la propuesta de los países participantes en cuanto a la baja de tarifas de servicios, que era la misma resolución que se había aprobado en la reunión de Río de Janeiro (1945) y se presentaría como una política común de los participantes, durante la Conferencia Internacional Telegráfica y Telefónica que se estaba celebrando en ese entonces en París, Francia.

La Recomendación No. 1, recomendaba a la próxima Conferencia Plenipotenciaria Interamericana de Telecomunicaciones, la creación de una Comisión Interamericana de Control, con el fin de que estimulara el establecimiento y perfeccionamiento de los sistemas de control de las emisiones, suministrando a los organismos todos los detalles técnicos y administrativos que le sean solicitados. También estableciera las normas mínimas para el control de emisiones, estudiara y formulara recomendaciones a las estaciones de control, etc., etc.

La Recomendación No. 2 recomendaba que los Observadores representando a instituciones u organismos especializados de carácter internacional, sean aceptados en las Conferencias Interamericanas de Telecomunicaciones con derecho a voz y a presentar propuestas.

La Recomendación No. 3 recomendaba que se evitara celebrar reuniones simultáneas entre las Conferencias Interamericanas de Telecomunicaciones y las de la Región 2 de la Unión Internacional de Telecomunicaciones y que, sin embargo, cuando se acordaran reuniones simultáneas, se prepararan temarios separados para cada una de ellas.

Conferencias regionales de Guatemala y Bogotá

En la ciudad de Guatemala, del 24 de noviembre al 8 de diciembre de 1938, se realizó la Conferencia Regional de Radio que tuvo como producto, la Convención Regional de Radio de Centro América, Panamá y la Zona del Canal y que fue suscrita en la ciudad de Guatemala, el 8 de diciembre de 1938 por las partes participantes: Costa Rica, El Salvador, Estados Unidos en representación de la Zona del Canal, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá.

La Convención incluía: asignaciones de radiodifusión en la banda de 2300 a 2400 kHz, principios de ingeniería y legales, así como disposiciones generales sobre ratificaciones y notificaciones del Acuerdo.

Del 4 al 14 de diciembre de 1939 se realizó en Bogotá, Colombia, la Conferencia Regional de Radio de los países americanos tropicales, con la participación de representantes de: Brasil, Colombia, Ecuador Perú y Venezuela.

Esta Conferencia produjo un Acuerdo sobre Radiocomunicaciones y otro sobre intercambio de mensajes por sistema radiotelegráfico, que suscribieron los países mencionados antes, el 14 de diciembre de 1939. Este Acuerdo estaba contenido en seis artículos que versaban sobre: medidas para propaganda en los programas de radiodifusión, interferencias, definiciones y normas técnicas, conferencias futuras. Este Acuerdo empezó a regir el primero de abril de 1940.

El Acuerdo sobre intercambio de mensajes radiotelegráficos incluía: tráfico de mensajes diarios, presentación de cuentas semestralmente, franquicias para el Presidente de la República, sus Ministros, Jefes de Misiones Diplomáticas, Presidentes de las Cámaras Legislativas y Directores Generales de Correos y Telégrafos. Fijaba como tasas de origen, tránsito y destino 0,12 francos oro por palabra. Para la prensa era de 0,03 francos oro por palabra.

SEGUNDA PARTE


Reunión de Expertos de la RIT en México

Durante la reunión de la Conferencia de Plenipotenciarios de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de 1959, los representantes de las diferentes administraciones de telecomunicaciones latinoamericanas, compartieron las inquietudes de la delegación de México a la mencionada Conferencia, sobre la necesidad de adelantar un estudio sobre la construcción de una red interamericana de telecomunicaciones (RIT), incluyendo soluciones a los problemas asociados, tales como encaminamiento de los flujos de tráfico, planificación operativa, costos y beneficios. Los representantes latinoamericanos lograron que la Conferencia creara la Comisión del Plan para América Latina y le otorgaron su presidencia al ingeniero Carlos Núñez Arellano representante de México.

La representación mexicana planteó a la OEA, la urgente necesidad de crear la RIT dentro de la OEA, logrando que el Consejo Interamericano Económico y Social de la OEA (CIES) en agosto de 1959, convocara una reunión de expertos para estudiar y formular recomendaciones en un esfuerzo para resolver los problemas de la Red Interamericana de Telecomunicaciones (RIT).

La reunión de expertos, convocada por el CIES, se realizó en la ciudad de México del 19 de abril al 6 de mayo de 1960. Al mismo tiempo, se coordinó con la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) para que la UIT realizara una reunión, en el mismo lugar y tiempo, con el fin de coordinar las dos organizaciones, los trabajos urgentes a realizarse en el desarrollo de la RIT. Ambas reuniones produjeron un gran número de ideas y planes para desarrollar la RIT. La reunión de expertos, pidió al CIES la creación de una comisión preparatoria para la organización de la RIT, que pudiera obtener la rápida instrumentación de la construcción de la RIT.

La CITEL como Comisión Especializada del CIES

La Secretaría General de la OEA invitó a un Grupo de Expertos Latinoamericanos en telecomunicaciones, procedentes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela, para que, junto con representantes de los Estados Unidos, la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el Banco Interamericano y el Banco de Reconstrucción y Fomento, se reunieran en Washington en julio de 1962, con el objeto de hacer una evaluación del material disponible relacionado con las políticas gubernamentales de las telecomunicaciones y los problemas de telecomunicaciones en los países Americanos. El Grupo de Expertos recomendó al CIES el establecimiento de una Comisión Interamericana de Telecomunicaciones, cuya sigla sería CITEL, como una organización especializada interamericana y con una estructura capaz de dirigir, a nivel regional, los asuntos esenciales en el campo de las telecomunicaciones interamericanas.

El CIES en su primera reunión anual a nivel ministerial en México, 1962, recomendó al Consejo de la OEA la creación de una comisión interamericana de telecomunicaciones. El Consejo dio su parecer favorable y en su segunda reunión anual a nivel ministerial del CIES, en 1963 y por resolución, estableció la Comisión Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL) integrada por especialistas en telecomunicaciones provenientes de los Estados Miembros.

Realizaciones

Durante el período que se describe antes, sobresalen las siguientes realizaciones de la CITEL:

Teleducación

El Departamento de Educación de la OEA recibió un mandato de los Ministros de Educación de las Américas para utilizar al máximo la tecnología de la radio y la televisión. Por lo que la Cuarta Reunión de la CITEL (septiembre, Asunción, Paraguay, 1969) resolvió promover de manera intensa y masiva la coordinación de esfuerzos (de técnicos en telecomunicaciones y especialistas de la educación) para establecer los medios necesarios de telecomunicaciones para la educación a distancia: teleducación, con el fin de elevar el nivel de vida de sus pobladores. Instituyó la Subcomisión de Teleducación de la CITEL (con técnicos en telecomunicaciones y especialistas en la educación) e instó a los países miembros de la CITEL a realizar esfuerzos para crear en cada uno de ellos, un Organismo Nacional de Teleducación.

El Seminario Interdisciplinario de la Tecnología Aplicada a la Teleducación (SITAT) realizado en Lima, Perú (1971) dio parte de los instrumentos necesarios para que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura, acometiera el Estudio de Factibilidad para un Sistema Regional de Teleducación para países Suramericanos. Este estudio, (1971-1973) conocido con la sigla SERLA recomendó un sistema de teleducación por satélite y dio origen a un gran número de alternativas en la aplicación de la nueva tecnología de telecomunicaciones, a la educación a distancia.

Señalización R-2

Durante las discusiones de la planificación de la Red Interamericana de Telecomunicaciones, los participantes dialogaron en detalle sobre la utilización de una única señalización en las redes nacionales e internacionales entre los países miembros de la CITEL.

En vista de la importancia y necesidad de definir, en el menor tiempo posible, una única señalización, la CITEL convocó a una reunión extraordinaria con este fin. Esta reunión se realizó en la ciudad de México en octubre de 1967.

La CITEL acogió como señalización nacional e internacional la R-2 y así fue cómo los países miembros de la CITEL, con la excepción de los Estados Unidos que por esa época ya tenía en operación otro sistema, procedieron a instalarla en sus redes de telecomunicaciones.

Estudio de Normas y Factibilidad para la RIT.

Desde los primeros pasos para la creación de la CITEL, en 1962, se encontró con la imperiosa necesidad de elaborar normas uniformes para la Red Interamericana de Telecomunicaciones y su correspondiente estudio de Factibilidad.

A pedido de la CITEL, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) otorgó los fondos de contrapartida para realizar esta tarea, haciendo lo mismo el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo. Este último designó al BID como agencia ejecutora del Proyecto.

El Banco Interamericano puso a disposición de la CITEL y de sus miembros en enero de 1969, Las Normas y Recomendaciones para la Red Interamericana de Telecomunicaciones, que incluían normas para: transmisión, numeración, conmutación y señalización.

En julio de 1968, el BID convoca una reunión en Washington a representantes de la CITEL y la UIT, en la que el BID presenta la primera versión de su Estudio de Factibilidad de la Red Interamericana de Telecomunicaciones, con el fin recibir comentarios y mejorar el estudio. La versión final de este estudio se presentó durante la Cuarta reunión de la CITEL en septiembre de 1969, en Asunción, Paraguay.

Sistemas por Satélites.

Desde su primera reunión, la CITEL dio suma importancia a los sistemas por satélites para emplearlos en el Sistema Interamericano de Telecomunicaciones e integró una dinámica subcomisión sobre satélites de telecomunicaciones presidida por los Estados Unidos.

El Sistema Interamericano de Telecomunicaciones recibió dos importantes ayudas, a pedido de la CITEL: El Seminario sobre tecnología de estaciones terrenales para comunicaciones por satélites realizado por COMSAT en la ciudad de Washington en mayo de 1966 y el Estudio de viabilidad de Telecomunicaciones Espaciales y Terrestres para Sud América, presentado en diciembre de 1966 por el Banco Interamericano de Desarrollo.

Conferencia Interamericana de Telecomunicaciones

En los diálogos que sostuvieron los distintos representantes de los Estados Miembros de la OEA en Washington, antes de la creación de la CITEL en los años 1962 y 1963, se analizaron varias alternativas para el status que debería tener la CITEL. Concluyeron que inicialmente sería una Comisión Técnica adscrita al Consejo Interamericano Económico y Social (CIES) y posteriormente, según lo solicitara la misma CITEL, una conferencia ó, inclusive, un Organismo Especializado de la OEA.

La CITEL, durante su tercera reunión, realizada en Río de Janeiro, en agosto de 1968, solicitó a la OEA el transformarse en una Conferencia Especializada adscrita al CIES, con el fin de institucionalizarse en un órgano de carácter permanente.

Durante la quinta reunión de la CITEL (Bogotá, julio, 1970) se presentó a su consideración un proyecto de régimen y reglamento de la CITEL como Conferencia Especializada. El texto revisado se envió al CIES para su aprobación y con el pedido de convocar la nueva Conferencia Interamericana de Telecomunicaciones (CITEL), en 1971, en Caracas, Venezuela.

Realizaciones

Las principales realizaciones de la CITEL como Conferencia Especializada del CIES son:

            Radiodifusión

La CITEL realizó dos tareas importantes en este campo: estableció y fomentó, con la invaluable colaboración y ejecución de la Unión Internacional de Telecomunicaciones, el programa de normas para elaborar la Carta de Conductividad Equivalente de Suelos y preparó el primer borrador de bases técnicas para la Conferencia Administrativa Regional de Radiocomunicaciones para establecer el plan del servicio de radiodifusión en la banda 1605 a 1705 kHz.

Medidas para Mejorar el Funcionamiento de la CITEL

Desde la segunda reunión de la CITEL en 1975 se dictaron medidas para mejorar el funcionamiento de la CITEL, inclusive en base a constituir un Organismo Especializado Interamericano de Telecomunicaciones. Pero no fue sino hasta 1991, cuando la Sexta Conferencia de la CITEL en Santiago, Chile, resolvió crear un Comité Provisional Especial para el Fortalecimiento de la CITEL.

Este Comité presentó el resultado de su trabajo a la XXVI reunión del Comité Directivo Permanente de la CITEL, en enero de 1993, en Santiago, Chile, y el 29 de enero de 1993, en la misma ciudad, se reunió la Segunda Extraordinaria la CITEL y aprobó las propuestas del Comité sobre las medidas para fortalecer y mejorar el funcionamiento de la CITEL.

Posteriormente, el 11 de junio de 1993, la Asamblea General de la OEA aprobó la propuesta de la CITEL, para mejorar su funcionamiento.

Las principales medidas aprobadas para fortalecer la CITEL fueron:

Los miembros asociados deberán contribuir al financiamiento de los gastos del Comité Consultivo en que participen. La CITEL estableció como nivel mínimo de la cuota anual de afiliación para los miembros asociados en mil dólares. Los miembros asociados pueden elegir voluntariamente el nivel de su cuota.

Convenio de Lima

La Cuarta reunión de la CITEL en 1983, resolvió elaborar un proyecto de acuerdo multilateral sobre reciprocidad en materia de radioaficionados, considerando que la radioafición es un factor de entendimiento, de mayor acercamiento y de mutua comprensión entre los países.

La Quinta reunión de la CITEL en 1987, en la ciudad de Lima, Perú, aprobó el Convenio Interamericano sobre el Servicio de Aficionados, "Convenio de Lima", y en la primera reunión Extraordinaria de la CITEL realizada el 25 de abril de 1988 en Lima, aprobó una enmienda al artículo 7 de dicho Convenio, con el fin de facilitar al máximo a los países miembros de la CITEL la adhesión al mismo.

Seminarios y Becas

La CITEL, en función de la disponibilidad de fondos, organiza generalmente en paralelo con las reuniones de sus órganos, seminarios sobre temas de aplicación de la nueva tecnología en telecomunicaciones.

La CITEL, en cooperación con el Departamento de Becas de la OEA, adelanta cada año un programa de becas en telecomunicaciones para cursos sobre nueva tecnología en el que participan especialistas gubernamentales en dichos asuntos que desean aplicar, a sus conocimientos, la nueva tecnología. Con estos fondos se financian los gastos de viaje y manutención de los becarios.

TERCERA PARTE

Primera Asamblea de la CITEL a Nivel Ministerial

La Primera Reunión Extraordinaria del Comité Directivo Permanente de la CITEL, COM/CITEL, (17-18 agosto de 1993, Washington, D.C., Estados Unidos), mediante resolución COM/CITEL RES.9 (EXTRA-93), decidió realizar la Primera Asamblea a Nivel Ministerial de la nueva CITEL en Uruguay y en 1994.

En la Asamblea estuvieron presentes 18 países Miembros, 3 países Observadores Permanentes ante la OEA, Observadores de Organismos Internacionales y Regionales y Empresas e industrias privadas. Un total de 127 personas atendieron la Primera Asamblea de la CITEL.

La decisión más trascendental de la Asamblea fue el reglamentar la participación de los Miembros Asociados provenientes de las entidades operadoras u organización científica o industrial reconocieda o institución financiera o de desarrollo relacionada con la industria de las telecomunicaciones. Esta apertura es una novedad, dentro del sistema de la OEA.

En base a los 102 documentos presentados a consideración de la Asamblea, ésta tomó las siguiente decisiones: aprobó el Reglamento de la CITEL; estableció las cuotas anuales de los miembros Asociados; adoptó el Plan de Acción de la CITEL para el período 1994-1998; estableció el Programa-Presupuesto para las actividades de la CITEL durante 1995-1998; recomendó la consideración de Guías para el Desarrollo de las Telecomunicaciones Regionales; aprobó el Libro Azul sobre políticas de telecomunicaciones; creó un Grupo de Trabajo ad hoc para el Desarrollo de las Telecomunicaciones con el fin de evaluar las características actuales que está conformado el nivel de desarrollo de las telecomunicaciones regionales, y, en especial, hacer un estrecho seguimiento de la Primera Conferencia Mundial sobre el Desarrollo de las Telecomunicaciones de Buenos Aires. Así mismo, designó los Estados sedes del COM/CITEL y cada uno de los tres Comités Consultivos Permanentes y les asignó sus mandatos y determinó que el Ecuador sea la sede de la Segunda Asamblea de la CITEL en 1998.

En la Declaración de Montevideo, los Estados presentes manifestaron estar convencidos, que las resoluciones de la Asamblea son tareas y orientaciones suficientemente amplias y precisas, para que los órganos de la CITEL garanticen la presencia de la CITEL en el área geográfica de la OEA y que para los Estados miembros de la CITEL, constituye la Comisión un compromiso ineludible y permanente, para participar en sus actividades y apoyarla con el máximo de sus capacidades.

Órganos de la CITEL

En base al Estatuto y Reglamento de la nueva CITEL, ésta está conformada por: (i) Asamblea de Estados Miembros que se reúne cada cuatro años; (ii) un Comité Directivo Permanente con once Estados miembros; (iii) tres Comités Consultivos Permanentes sobre Servicios de Telecomunicaciones, Radiodifusión y Radiocomunicaciones.

Reunión de la Cumbre de las Américas

Una trascendental reunión de los 34 Jefes de Estado de las Américas se realizó del 9 al 11 de diciembre de 1994, en Miami, Estados Unidos. Los Presidentes adoptaron un Plan de Acción, componente esencial para el desarrollo político, económico, social y cultural de todos y cada uno de los respectivos países.

Para la CITEL fue un momento de gran importancia, pues el Plan de Acción de los Presidentes contienen una serie de tareas que deben ser cumplidas por la CITEL:

  1. evaluar los mecanismos reguladores, técnicos y jurídicos para proveer la liberación, las normas comunes, la interoperabilidad de las redes y el uso compatible de frecuencias de radio;
  2. examinar las vías para promover una mayor coherencia de los procesos de certificación de los equipos de telecomunicaciones entre los Estados miembros;
  3. desarrollar pautas regionales para la prestación de servicios de redes internacionales de valor agregado y
  4. respaldar, realizar y coordinar una reunión en 1996, con funcionarios de alto nivel, expertos en telecomunicaciones, para adelantar discusiones referentes a las mencionadas decisiones.

Indudablemente que las Declaraciones de Miami y Montrouis fortalecieron a la CITEL, como nunca antes lo habían hecho los órganos políticos máximos interamericanos: le depositaron toda su confianza en la realización de tareas específicas en el importante campo de las telecomunicaciones globales y transparentes, no solamente en el campo técnico, sino también en la coordinación de los servicios de telecomunicaciones que otros organismos subregionales están realizando en este hemisferio, le reconocieron, así mismo su capacidad como foro de las telecomunicaciones hemisféricas al encomendarle respaldar una reunión de funcionarios de Alto Nivel, expertos de Telecomunicaciones. Los mandatos de los Presidentes y de la Asamblea de la OEA fueron emitidos en el momento preciso en que la CITEL está reorganizada y robustecida por las acciones previas que tomó la Organización: reestructuración de la Secretaría Ejecutiva de la CITEL y un mayor financiamiento de sus actividades. Por lo anterior, la CITEL se encuentra en el inicio de su mayor desarrollo y resplandor, así como también con mayores y numerosas responsabilidades y grandes compromisos.

En los subsiguientes Cumbres de Santiago, Chile y Quebec, Canadá, los jefes de estado confirmaron y ampliaron los mandatos originales. Los usuarios de los servicios de los sistemas de telecomunicaciones interamericanos, están a la espera de las soluciones que la CITEL dé a sus necesidades: mayores y más servicios eficientes, a tarifas razonables.

INFORMACIÓN ADICIONAL

Los lectores que desean mayor información sobre las actividades de la CITEL, pueden dirigirse a:

Secretaría Ejecutiva de la CITEL
1889 F Street, N.W.
Washington, D.C. U.S.A
Teléfono: + 1 202 458 3004
Facsímil: + 1 202 458 3967

NOTAS:
1. Basado sobre un documento preparado por Mario Pachajoa-Burbano, Consultor, Secretario Permanente de la CITEL durante el período: 1972-1993.
2. La subvención calculada se distribuía, aproximadamente así: Estados Unidos el 69%, México el 12%, Colombia el 4%, Chile y Perú, cada uno, el 3%, Bolivia el 2,5 y el resto los demás países.


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